cocina de supervivencia

 

Nos vendrá bien en esta época de crisis para ahorrarnos en la cesta de la compra, a la hora de hacer nuestros platos preferidos, así como estar dirigida a todos aquellos que cuentan con nulos o pocos conocimientos culinarios (estudiantes, recien casad@s, solter@s, separad@s… etc) para que hacer la comida sea lo más sencillo del mundo y no resulte toda una odisea o una batalla campal entre ollas, sartenes y cacerolas…, y sorprenderse con platos realizados por nuestras propias manos de la forma más sencilla y natural!
Y que conste, yo también soy un aficionado.

Separador

Colaboración

por “Ratatouille”

pollo-entero

En los supermercados de nuestros pueblos y ciudades, se nos presentan dos tipos de envasado de este ave, el pollo entero limpio, y el pollo entero troceado.

Sin duda, si adquirimos el pollo entero troceado, todos los siguientes pasos de esta miniguia estarán de más, aunque este tipo de envasado nos habrá supuesto un poco más caro que si lo hubieramos comprado entero.

Y como es lógico y natural, esta sección la dedicamos a ahorrarnos (aunque sean unos centimillos) un poco de nuestro dinero para que llegar a fin de mes no resulta tan trágico para nuestros bolsillos.

Trocear un pollo entero es fácil y no requiere de destreza especial. Simplemente necesitaremos tener al actor principal, osea el pollo, y contar con un cuchillo más o menos afilado del tipo denominado “cebollero” y con cuidado de no cortarnos nosotros mismos, nos dispondremos a trinchar al plumífero.

Ni qué decir cabe, y lo damos por sentado, que el pollastre viene ya limpio de plumas en su exterior y de visceras en su interior. En el caso de que presente algún resto de plumaje, con ayuda del fuego de la cocina, procederemos a su eliminación por el método del “churrascao”, método muy efectivo desde tiempos inmemoriables.

abrir-de-piernas-al-pollo

Dispondremos nuestra ave encima de una tabla de cocina, bien sea de madera o sintética (según la legislación sanitaria no son recomendables las de madera), y con cuchillo en mano abriremos de patas al paciente.

Seguidamente haremos un corte sobre la coyuntura del muslo izquierdo, tal y como puedes observar en la imagen superior, y posteriormente sobre el muslo derecho. (Es indistinto el muslo en el que haremos primeramente el corte, ya que como en matemáticas, se cumple la ley de que, el orden de los factores no altera el producto). Y entonces, nos deberá quedar un resultado más o menos como se puede apreciar en la siguiente imagen:

cortes-sobre-los-muslos

A continuación, separaremos ambos muslos del resto del cuerpo del delito, con un tajo transversal, con lo cual ahora tendremos ya, dos trozos de pollo (por algo se empieza) Ver siguiente imagen:

cortar-muslos

Es recomendable en este instante, proceder a cortar la parte donde se unen los dos musletes y que terminan en una protuberancia denominada “culo del pollo”. Y así a continuación, dividir con ayuda de nuestro “cebollero” ambos muslos. Por lo que ahora ya, tendremos dos hermosos muslos limpios y preparados para poder utilizarlos en nuestras recetas culinarias:

muslos-separados

Otro día ya os enseñaremos a trocear mucho más las piezas, e inclusive a deshuesar tanto los muslos como las pechugas, ya que en un principio aún no sabemos en qué plato vamos a emplear nuestro amigo el pollo, y por lo tanto para trocearlo más, a tiempo estaremos.

Llegados a este punto, nuestra siguiente misión será la de cortarle las alas al enemigo. Para ello, y tal como nos ilustra la siguiente imagen, estiraremos primeramente la extremidad y buscaremos con el cuchillo la conyuntura donde ésta se une al resto del cuerpo, y de un tajo nos haremos con ella. Y así sucesivamente con todas las extremidades superiores de nuestra ave (por lo general no son más de dos):

cortar-alas

Y el resultado después de aplicar el anterior punto debería ser, más o menos, el siguiente:

pollo-sin-alas

A continuación, procederemos a tumbar de costado lo que queda del pollo sin trocear, osea la caja torácica donde van alojadas esas apetitosas pechugas, y cortaremos por lo sano (que como decía el refrán: pa poca salud, ninguna) tal y como se indica en la siguiente imagen:

cortar-carcasa

Y entonces nos deberá quedar una pieza similar a la de la imagen siguiente, y que procederemos a dividir ambas en dos mitades tal y como mostramos:

cortar-pechugas

Y ahora sí! Ahora es el momento en el cual hemos rematado con éxito nuestra faena, y hemos obtenido un resultado óptimo en nuestro trabajo:

pollo-troceado

Si no vas a utilizar la carne de inmediato, es aconsejable envasar las piezas y congelar. Para ello utilizaremos “film transparente” (es más recomendable que el papel de aluminio ya que deja ver el contenido y a la hora de descongelar es mucho más rápido y se puede utilizar en el microondas).

Envolveremos en film transparentes, pieza por pieza individualmente. Las dos alas, si quieres, las puedes envolver juntas.

La carcasa (pieza de pollo que tienes en el margen inferior izquierdo de la última fotografía) no se tira!!, ya que nos puede valer para utilizarla en un cocido o en realizar un suculento caldo…, pero esto ya te lo contaré otro día más despacio…

Y así una vez todas las piezas envueltas en film transparente de forma individual, las meteremos en una bolsa y la introduciremos en nuestro congelador para un ulterior uso a medida que necesitemos alguna pieza de nuestro amigo el pollastre.

Espero que os haya servido de ayuda esta “miniguía ilustrada de cómo trocear un pollo”. Si teneis alguna duda más o alguna pregunta, no dudeis de dejarla aquí más abajo, donde pone “Deja un Comentario”, y te la responderé lo antes posible.

Un saludo a tod@s!!

ratatouille

psicotecnicos piedrabuena 770